En este artículo voy a hablarte de cómo llevar a tu gato al veterinario o a cualquier otro sitio, y te voy a hablar del objeto clave para ello: el transportín. La idea de hacer este artículo se me ha ocurrido al ver la cantidad de gente, clientes míos o adoptantes de gatos en las protectoras con las que colaboro, que no saben cómo transportar a su gato.

Partimos de la siguiente base: tu gato odia que lo saques de su casa y lo lleves a cualquier sitio, sea una clínica, o a donde sea. Incluso aunque tu gato esté quieto y no parezca que se pone muy nervioso, lo está. Cuando son sacados de su casa y llevados a sitios extraños, los gatos pasan mucho miedo y mucho estrés.

Si sigues los consejos de este artículo, cuando tengas que sacar a tu gato de casa, por ejemplo para llevarlo al veterinario, irá mucho más tranquilo. Él no lo pasará tan mal, y todo será más fácil.

El transportín

Siempre tienes que llevar a tu gato en un transportín cuando lo saques. Siempre. No hay excepciones. Aunque tu gato sea muy bueno y se deje llevar en brazos, o aunque no tengas transportín. Si no tienes transportín… ¡compra uno! Pueden ser muy económicos y facilitarán enormemente la vida de tu gato y la tuya.

¡Por cierto! En esta entrada, hablo de los requisitos para viajar con tu mascota por diferentes países.

Gato en transportín

En la consulta del veterinario, este gatito se siente mucho más protegido en su transportín

Cómo tiene que ser el transportín

  • De plástico rígido mucho mejor. Los de tela, más blandos, quizá son más estéticos y menos aparatosos, pero son menos cómodos para tu gato, y más inseguros. Si se da un golpe, tu gato lo sufrirá y notará más.
  • Tiene que ser suficientemente grande para que tu gato quepa cómodamente dentro. Si el viaje es largo, será bueno que también quepa dentro algún bebedero y comedero.
  • Es bueno que sea fácil de desmontar. Para meter a tu gato o manipularlo dentro, puede ser útil sacarle la parte de arriba, y tiene que ser sencillo hacerlo.
  • La rejilla frontal que sirve de puerta tiene que ser rígida y cuando se cierra tiene que quedar segura y firme. No se puede abrir por accidente.

Gato en transportín

Gato en transportín

¿Y si mi gato es muy bueno y se deja llevar en brazos?

Nunca lleves a tu gato en brazos fuera de casa. Aunque tu gato sea muy tranquilo o el trayecto sea muy corto. Tu gato puede asustarse durante el viaje y arañarte o moverse, pudiendo llegar a escaparse de tus brazos y salir corriendo.

Cómo utilizar el transportín

Transportín cubierto con manta

Este gatito se siente más tranquilo porque su transportín va tapado

  • Tu gato tiene que tener el transportín siempre en casa, en un lugar accesible. Tiene que poder usarlo cuando él le apetezca, como refugio o lugar de descanso. También puedes ponerle comida dentro, y la manta que más le guste. Así, estará muy acostumbrado al transportín y cuando tengas que llevarlo a algún lado, te será fácil meterlo e irá más tranquilo. Si quieres, cuando lo tenga puesto en casa quítale la puerta para que no le moleste.
  • Cuando vayas a transportar a tu gato dentro de su transportín, cúbre el transportín con una toalla o similar. Si tu gato se siente aislado y protegido del exterior, irá más tranquilo.
  • Cuando tengas que sacarlo del transportín no lo fuerces o lo estires. Abre la puerta y dale tiempo a ver si sale por sí solo. Sino, la manera menos agresiva es sacar el techo.