He pensado escribir este post después de leer esta noticia en el País:

«No sabía que lo mataban»: hablamos con turistas que van a los toros por primera vez

Muchos comentarios en la prensa coinciden en afirmar que la tauromaquia languidece, que no es rentable económicamente y que solo se sustenta gracias a subvenciones públicas.

Sin embargo, la noticia antes citada me ha hecho pensar que quizá el turismo sea una fuente de financiación en mayor o menor medida de ese sádico espectáculo. La idea de este artículo, que he traducido al inglés en esta otra entrada, es dar una opción para que los turistas sepan de qué trata esta cruel actividad del toreo, y puedan elegir más informadamente si deciden acudir a presenciar una corrida de toros.

Historia resumida de la tauromaquia

Por lo que parece, los historiadores no se ponen de acuerdo sobre los orígenes e historia de estas prácticas. Desde tiempos muy antiguos se han celebrado espectáculos que incluían algún tipo de lucha entre humanos y animales.

En tiempos romanos, se practicaban sangrientos espectáculos en los cuales se enfrentaban personas y animales en diferentes modalidades (armados, desarmados, en grupo…). Era una manera de entretener al pueblo, de ganar fama por parte de los organizadores y de generar un lucrativo negocio.

la crueldad de la tauromaquia

En la Hispania romana se heredaron estas costumbres, que se pueden relacionar de manera más o menos directa o dudosa con diferentes espectáculos con animales que se fueron desarrollando en siglos posteriores. Hubo periodos donde estas actividades gozaron de mayor popularidad y en otros momentos fueron más criticadas.

Las corridas de toros parece que surgieron en el siglo XI, y en los años posteriores se relacionaron con la nobleza. Se practicaban siempre a caballo, y a veces eran imitadas por el pueblo llano, que lo hacía a pie porque no podían permitirse caballos, aunque eran muy diferentes de lo que sería una corrida de toros actual.

En el siglo XVIII llegaron los Borbones, que provenían de Francia, donde esta costumbre no se llevaba y se consideraba una práctica medieval y mal vista, y la nobleza empezó a dejar de practicarla.

La gente llana, sin embargo, continuó practicando la tauromaquia, pero lo hacían a pie ya que los caballos eran demasiado costosos. También había detractores de este espectáculo embrutecedor, como deja de manifiesto José Picón en su obra Pan y Toros.

Durante finales del siglo XVIII y XIX se fue conformando el espectáculo de la tauromaquia como se practica hoy. Se han ido alternando periodos de más popularidad con momentos de menos repercusión, y siempre ha sido una actividad sujeta a la polémica entre sus defensores y detractores.

Hoy en día la popularidad del toreo es muy baja, y el público en las plazas de toros es más bien escaso. Sin embargo hay un pequeño aunque muy ruidoso colectivo generalmente relacionado con una determinada concepción del nacionalismo español, que vicula la tauromaquia con las tradiciones y el folklore español y lo reivindica y defiende.

La tauromaquia es un espectáculo cruel

Argumentos habituales a favor y en contra de la tauromaquia

Hay algunos conceptos que se repiten cuando se habla de este asunto. Argumentos que ofrecen los partidarios de esta sangrienta actividad. He recogido algunos y después de nombrarlos comentaré mis impresiones al respecto.

  • La tauromaquia forma parte de la cultura española tradicional, de su folklore. Erradicarla es eliminar una parte importante del acervo cultural español.

A mí no me parece que el toreo forme parte de manera tan indispensable de la cultura española. De hecho, ni el toreo como tal es un fenómeno tan antiguo, ni hoy en día es un rasgo cultural apreciado por gran parte de la población española (la mayoría de la gente se avergüenza de esta actividad cruel “típicamente española”).

Además, incluso si admitiéramos que es un patrimonio cultural significativo, las tradiciones siempre se han adaptado y se adaptan a la evolución de los tiempos. Hoy en día, es ampliamente compartido que torturar y matar a un animal por diversión es un acto reprobable.

No se puede mantener una actividad cruel y sanguinaria solo por el hecho de ser una supuesta tradición. Muchas tradiciones han ido cayendo en el olvido a lo largo de los años y siglos por no adaptarse a la evolución de los valores humanos. No hay nada de malo en eliminar una manifestación cultural que va en contra de los valores de la mayoría de la gente de la España del siglo XXI.

Nadie estaría a favor de mantener las luchas a muerte de gladiadores solo por el hecho de ser una tradición milenaria.

  • La vida del toro antes de la corrida es muy buena, de hecho mucho mejor que la de otros animales de granja

Por más buena que sea la vida de un toro, eso no justifica que se ponga final a ella en un espectáculo de tortura, dolor y muerte. Y el hecho de que haya otras situaciones peores no justifica permitir que exista algo así de sádico y cruel.

En una corrida de toros los animales sufren terriblemente

  • Los toros forman parte importante de la industria turística española. Sin este tipo de fiestas el país perderia dinero que traen los turistas

El toreo es una parte muy pequeña del atractivo turístico español, y prueba de ello es que las plazas de toros están siempre semivacías. La mayoría de extranjeros rechazan una costumbre tan bárbara y salvaje, que no hace sino dañar la imagen del país en el exterior. Además, por supuesto, el dinero y la prosperidad económica son importantes pero no lo es todo.

  • Hay personas, familias, una industria, que depende de la actividad económica del toreo.

La mayor parte del dinero que genera el toreo es a base de subvenciones públicas, ya que es un negocio muy deficitario que atrae a muy poca gente. Parece injusto tener que subvencionar un negocio en quiebra para que vivan de ello algunas personas y empresas, con el dinero público que pagamos todos (estando la mayoría de la población en contra de la tauromaquia). Además, que de dinero no es motivo para sostener una industria cruel y sanguinaria. Los gladiadores romanos también movían mucho dinero, y el tráfico de armas actual también. ¿Lo financiamos?

  • Si no hubiera tauromaquia no existiría el toro bravo.

Es un absurdo criar un animal con la única finalidad de torturarlo públicamente. Si no ha de existir, que no exista. Aún así, existen muchísimas razas de toros, no dedicados a la tauromaquia, que continuarían existiendo exactamente igual.

El toro sufre en las corridas

  • En el toreo la persona muestra su destreza y valentía contra la bestia

Mentira. En el toreo, un hombre con todas las ventajas posibles, tortura y abusa de un animal herbívoro indefenso y asustado.

Los toros son animales herbívoros, más preparados para huír que para enfrentarse a humanos. Además, los colocan en una plaza abarrotada de gente que los asusta, los desorientan con las capas de colores, le clavan objetos en el dorso y el cuello para impedirles levantar la cabeza y para debilitarlos, y cuando el toro está agotado, el torero finalmente lo remata. ¿Eso es un combate de valientes? Los toreros son unos cobardes.

  • La prohibición en Cataluña tiene motivos políticos, no verdaderamente proteccionistas de los animales.

Os pongo en contexto de este comentario. Hace un tiempo se prohibieron, no sin polémica, las corridas de toros en Catalunya. Alguna gente argumenta que detrás de esta prohibición no hay una verdadera intención animalista, sino simplemente las ganas de eliminar una actividad que se relaciona con el nacionalismo español en contraposición al nacionalismo catalán.

Mi opinión al respecto es que… me da lo mismo. Es decir, la “verdadera intencionalidad” de dicha prohibición no me importa tanto como el hecho de que la prohibición en sí sea una realidad, lo cual me parece positivo. Por supuesto, me gustaría que los legisladores en Catalunya y en España tengan sensibilidad proteccionista, pero en cualquier caso, al menos y sea por la causa que sea, está prohibido con lo cual se maltratan y torturan menos toros. Me gustaría mucho que en Catalunya, además, se prohibieran el resto de formas de maltrato y tortura a toros y otros animales que se puedan producir en la calle con motivo de fiestas mayores y demás (correbous, etc).

Cómo se financian las corridas de toros

Las corridas de toros son una actividad económicamente ruinosa. Muy poco público acude a presenciar ese sanguinario espectáculo.

No serían rentables si no fuera… por las subvenciones públicas. Efectivamente, muchísimo dinero público se inyecta en corridas de toros, escuelas taurinas, ganaderías, y otras patas del negocio.

Tauromaquia: un espectáculo sanguinario

En estos dos magníficos artículos, uno de El Diario.es y otro de Teinteresa.es, se detalla de una manera muy interesante.

Artículo de Eldiario.es

Artículo de Teinteresa.es

A mí me parece muy injusto que el dinero público, pagado por gente que en su mayoría no desea subvencionar actos de tortura animal, se destine a estos fines. Y además, que esta subvención de la tauromaquia se haga utilizando mentiras y medias verdades, porque los números que esgrimen los partidarios de la tauromaquia sobre empleos creados y beneficio económico están en gran parte falseados.

Turista: ayúdanos a acabar con esta lacra

Concluyo esta entrada con un breve mensaje a la gente que puede visitar nuestro país. Por favor, no vayáis a ninguna corrida de toros. No ayudeis a financiar este cruel espectáculo y contribuyamos todos a su desaparición. Gracias.

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