Cuando hablo con propietarios (últimamente me gusta más decir la palabra “cuidadores”) de perros, muchas veces les pregunto si su perro sale a pasear, o si vive con ellos dentro de casa. A estas preguntas, a veces me responden que no, que no sacan a su perro a pasear. “Tiene terreno para correr”, es la frase que suelen decir.

Las necesidades de un perro

Creer que un perro no necesita salir a pasear porque tiene “terreno para correr”, es un error que denota que la persona no entiende las necesidades de su perro.

Si tienes perro, obsérvalo.

¿Qué hace cuando estás en casa? Procura estar cerca de ti, a ratos se va a descansar, a observar algo o a hacer “sus cosas”, pero periódicamente viene a verte, te sigue a la cocina, o al baño, o se sube contigo al sofá.

Perro en un terreno

Y ¿Qué hace tu perro cuando no estás en casa? Generalmente, tumbarse cerca de la puerta de salida, esperando tu regreso dormitando.

Es decir, que aunque tengas terreno, tu perro no va “a correr”. No se va a poner a hacer footing o running, ni a jugar solo durante horas, ni a perseguir a su sombra. Por supuesto, puede tener algunos momentos de juego, o puede entretenerse cavando un agujero o persiguiendo un pajarillo. Se moverá más o menos según su carácter, su dependencia, etc. pero básicamente querrá estar con sus propietarios cuando estos están en casa, jugar con ellos, salir con ellos si se van de casa, y yacer y esperarlos en caso de que lo dejen solo. Si tienes a tu perro en un terreno, puede sentirse muy solo.

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Los beneficios de salir a la calle

Para un perro, salir a pasear no sirve solo para orinar o defecar y aliviar sus necesidades fisiológicas. Tiene muchos otros beneficios:

  • Despeja y relaja su mente
  • Le permite relacionarse con otros perros, y con humanos
  • Le permite normalizar coches, ruidos, personas desconocidas…
  • Mejora la relación con los propietarios
  • Ayuda a quemar energía y a que el comportamiento en casa sea mejor

Desconocimiento, desidia o crueldad

Dicho todo esto, podemos concluir que no sacar a un perro a pasear, es un error. Este fallo puede ocurrir por:

  • Desconocimiento: Hay muchos mitos relacionados con el cuidado de los perros, que se perpetúan por el boca-oreja. En general, las personas no conocemos bien las necesidades reales de los animales que conviven con nosotros, más allá de los mitos que nos cuentan y no analizamos o de las propias expectativas que tenemos. Es importante educarnos y educar sobre los diferentes animales, y aprender a proporcionarles una vida que cubra lo mejor posible las necesidades de su especie.
  • Desidia y crueldad: A algunas personas, literalmente, les da igual lo que su perro necesite o si su perro está mejor o peor. Muchas veces, simplemente no están dispuestas a dedicar tiempo, y mucho menos dinero, a entender a su animal y mejorar su bienestar. Desconozco si, con educación, estas personas podrían sensibilizarse a los problemas de sus animales. Lo mejor sería que estas personas no tuvieran perro.

Los perros quieren disfrutar del campo… contigo

El perro del terreno

Hablaba sobre los propietarios que no sacan a pasear a su perro porque creen que teniendo terreno es suficiente. Pero me refería a propietarios que, por lo menos, viven en la misma casa que el perro.

Tener un perro en un terreno en el que ni tan solo vive el propietario sino que va a darle comida con determinada periodicidad, o tener un perro guardián en una fábrica, y otras modalidades de lo mismo, no es otra cosa que maltrato animal, abandono. Es simplemente injustificable tener un perro solo, sin estímulos, sin compañía.

Los perros son animales sociales, con un rico repertorio de conductas de comunicación e interacción, y necesitan la compañía de seres humanos y en ocasiones de otros perros para vivir con el suficiente bienestar.

La indiferencia

En nuestra sociedad, convivimos personas con sensibilidades diferentes. Algunos de nosotros entendemos la problemática aquí expuesta, otros no la entienden o no les importa. Pero es importante que los que estamos sensibilizados al bienestar de los animales en general y de los perros en particular, seamos críticos y no miremos hacia otro lado cuando el amigo, el familiar o el vecino nos explica como tiene a su perro tirado en un terreno. Sólo así, mediante la educación y el reproche social, más y más personas irán siendo conscientes de este problema.

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