Hoy publico uno de esos posts que me hacen especial ilusión: por un lado, porque trata de un tema que me toca de cerca, ya que yo tengo un perro paralítico (Mi querido Capitán, al que podéis ver en las fotos de este artículo), y por otro lado porque el artículo de hoy lo escribe Marta Subirats.

Marta Subirats, fisioterapeuta especializada en animales

Marta Subirats, fisioterapeuta especializada en animales

Marta Subirats es una fisioterapeuta especializada en animales, con un extensísimo curriculum. Además, suele atender a mi perro en Firvet y puedo dar fé de que es una estupenda profesional, apasionada por su trabajo. Ya escribió este otro artículo sobre fisioterapia veterinaria en letradeveterinario.com. Le vuelvo a dar la palabra y te dejo con su artículo.

Mi perro se ha quedado paralítico

Existe un gran ventanal de patologías que pueden conllevar que nuestro perro pierda la movilidad de sus patas traseras:

  • Artrosis
  • Hernias de disco
  • Mielopatías degenerativas
  • Tumores
  • Fracturas

Muchos de estos casos tienen solución mediante intervención quirúrgica por parte del neurólogo, otros, simplemente con reposo, medicación y fisioterapia nuestro perro mejora y, desgraciadamente hay otros en los que no existe solución.

Para saber que le sucede a nuestro perro

es necesario consultar con un veterinario especializado en neurología 

que diagnostique y escoja el mejor tratamiento

para nuestro perro”

En todos estos casos es importante que el animal tenga calidad de vida y viva sin dolor.

Algunos animales después de la cirugía 

necesitan rehabilitación”

La silla de ruedas para perros es un elemento imprescindible

En el momento que el veterinario nos da la noticia, todo se nos viene abajo, nuestro amigo tiene alguna lesión de la que no nos aseguran su pronóstico.

La mayoría de las veces sucede todo muy rápido, por la mañana salimos a pasear con él, hacemos exactamente el mismo camino y, cuando llegamos después de trabajar vemos que no camina.

En otros casos, el perro sale corriendo detrás de un palo, como tantas otras veces ha hecho, se oye un grito y automáticamente se arrastra. Existen multitud de situaciones en las que pensamos. –“ hemos hecho lo mismo de siempre, no sé porque le ha pasado”.

Hay otro grupo que por edad o por algún tipo de lesión (espondiloartrosis, displasia, cauda equina, mielopatía degenerativa o tumor) van perdiendo fuerza y movilidad de sus patas traseras.Todas las entradas de letradeveterinario.com

Hay razas predispuestas a sufrir problemas de espalda,

otras, simplemente por desgaste, terminan con problemas

Hay un tercer grupo que se lesiona por traumatismos directos (caída, atropello).”

«Han diagnosticado a mi perro de una hernia de disco, mi perro ha sufrido un accidente y se ha fracturado la columna decido intervenir pero, ¿cómo irá después de la cirugía?» Esta pregunta es la que a menudo se hacen todas las personas que deciden mantener a su compañero a su lado.

Qué pasa si mi perro no vuelve a caminar? Qué pasa si mi perro va perdiendo fuerza en sus patas traseras? Que hago mientras se está recuperando de la cirugía? No puedo tenerlo en casa todo el día así.

Desgraciadamente no todos los diagnósticos tienen un buen pronóstico:

  • Hay animales que por el tipo de lesión no vuelven a caminar.
  • Otros que van perdiendo fuerza y masa muscular y en los que necesitamos de fisioterapeutas y material de soporte para evitar que evolucione este proceso.
  • Un tercer grupo que se están recuperando de la cirugía y, quizás va más lenta de lo que pensábamos y se nos queda grande todo, nos da pena, tenemos ansiedad y no preguntamos si habremos hecho bien en operarlo.

Si tu perro tiene calidad de vida y no tiene dolor, la parálisis que ha sufrido no tiene que ser un drama ni para ti ni para él.

Cuando tu perro tiene calidad de vida y no tiene dolor, tan solo está perdiendo fuerza en las extremidades traseras, hay que fomentar que siga moviéndolas para que la atrofia y perdida de musculo vaya lo más lento posible. Es necesario consultar a profesionales para que nos enseñen ejercicios que podemos hacer en casa para combinar con terapias que se hagan en los centros.

Si tu amigo se está recuperando de la cirugía y es uno de esos casos con buen pronóstico pero que la evolución es lenta, no te desesperes. Cuando tu terapeuta y tu veterinario te dicen que va a volver andar, no te engañan. Simplemente cada cuerpo y cada lesión necesita su tiempo y ayudas externas.

Si aceptas seguir con la cirugía

o mantener a tu animal con debilidad en sus patas traseras,

solamente tienes que adaptarte a esta nueva situación.

A ti te llevara pocos días a él horas.”

Fisioterapia veterinaria

Si tu perro deja de andar momentáneamente o para siempre necesitas saber tres cosas:

  • Si durante los primeros días usas arnés posterior, haces rehabilitación y aun así tu amigo no volverá a caminar es necesario que inviertas en una silla de ruedas que se adapte a sus necesidades. Esto te dará libertad a ti y le devolverás a él esa parte de perro que unos días o meses atrás había perdido. Quizás por miedo, quizás por vergüenza tuya de sacarlo a la calle y que todo el mundo vea como está no te atreves, pero en cuanto veas su cara de felicidad todos estos prejuicios vas a dejarlo a un lado.
El uso de silla de ruedas les proporciona autonomía, actividad, mejora el estado psicológico de animal, previene ulceras, ayudad a la digestión, evita el estreñimiento y, en alguno casos, ayuda a terminar la rehabilitación” La silla de ruedas es un dispositivo que brinda apoyo a los perros que presentan debilidad en las extremidades y no pueden sostenerse, o a aquellos que no tienen ninguna capacidad para caminar”
  • Lo segundo, evitar que se haga heridas en la cara dorsal de sus patas al arrastrarse. Debemos siempre evitar los terrenos con piedras y si no podemos evitarlo, la mejor solución es ponerle una botitas como protección. Es recomendable que las botas no estén puestas 24 horas, el pie necesita respirar igual que el nuestro y necesita ser ventilado.
  • El tercer punto y quizás el peor y al que nos cuesta más adaptarnos es el de tener un buen control del vaciado de vejiga y estimular para que haga sus necesidades en el caso de que no consiga hacerlo por el mismo.

La micción

Dependiendo de donde tenga la lesión nuestro animal, tendremos situaciones diferentes. Puede ser que nuestro perro orine cuando la vejiga este completamente llena o bien, que tengas perdidas continuas e intermitentes. En el primer caso con un buen control del vaciado, no tendremos problemas. Respecto al segundo, es necesario hacer uso de fajines o pañales para evitar que se ensucie y se irrite por el orín y solo debemos tener controlado los cambios para mantenerlo siempre seco. En los dos casos debemos acudir a un profesional para que no enseñe como debemos hacerlo y que cuidados debemos tener en cuenta para evitar que se produzcan infecciones.

¡Recuerda!

No es un problema que tu animal deje de andar, solo tienes que adaptarte a esta nueva situación. Con él puedes hacer practicamente las mismas cosas que hacías antes de la lesión.

Podrás verlo correr, jugar y socializarse con los demás perros. Te podrá acompañar a la playa, a la montaña, de viaje.

Existen centros de rehabilitación y profesionales que te aconsejan en la elección del material y resuelven tus dudas.

Ahora que tu mejor amigo se ha quedado sin andar, no es un problema si sabes llevarlo y os adaptáis juntos a la nueva situación.

Los animales son felices si tienen calidad de vida y, como dicen nuestros amigos del Club de Kat: Ser diferente es un efecto secundario de ser increíble”

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