Collar isabelino, campana, cono… son diferentes maneras de llamar al mismo objeto. Se trata de un plástico, que se pone alrededor del cuello de tu perro o gato, y sirve para que no se autolesione tocándose alguna herida reciente, por ejemplo, la que tendrá si lo acaban de esterilizar.

A veces puede parecer complicado de montar o usar. Por eso he escrito esta entrada, en la que además hay unos videos muy chulos para que veais cómo se monta y se pone el collar isabelino. Tengo que dar las gracias a mi compañera Marta Vivó, porque los ha grabado ella y los ha editado. Han quedado geniales 🙂

Por cierto, en este artículo hablo de la esterilización, en este de los cuidados anteriores y en este del postoperatorio.

Los puntos que trataré en este escrito serán:

  1. Para qué sirve la campana
  2. Tipos y tallas de campanas
  3. Cómo se monta la campana
  4. ¿Cuánto tiempo tiene que llevar la campana mi animal?
  5. ¿Le puedo quitar la campana a ratos? ¿Para comer? ¿Para dormir?
  6. Cómo saber si la campana es de la talla de mi animal

Para qué sirve la campana

Como te contaba, la campana o collar isabelino sirve para proteger a tu perro o gato de sí mismo. A veces, cuando tu animal tiene alguna herida, por ejemplo la cicatriz de una esterilización, puede querer rascarse o tocarse. Si se toca con la boca puede quitarse los puntos, y la herida puede abrirse.

Para evitar eso, se le puede poner unos días la campana o cono, que impide que tu mascota se llegue a los puntos con la boca.

La campana tiene muchas más aplicaciones. Te las resumo:

  • Evitar que tu animal se rasque si tiene mucho picor, ya que puede hacerse daño si se rasca en exceso.
  • Evitar que se toque heridas quirúrgicas, como las de la esterilización.
  • Evitar que pueda tocarse la cara. Por ejemplo, las conjuntivitis hacen que los ojos piquen. Si tu animal se quiere rascar los ojos puede hacerse daño.

Tipos y tallas de campanas

Hay diferentes tipos de collares isabelinos. La mayoría, consisten en una lámina de plástico que se cierra alrededor del cuello del animal, con algún tipo de cierre (cada marca utiliza un tipo de cierre distinto). Además, suelen tener en la base unos puntos por los que pasar una cinta o un collar.

En cuanto a las tallas, se nombran por centímetros: hay de 10, de 12,5 (habituales para gatos adultos), de 15, de 20, de 25, de 30, de 35, y más grandes incluso.

Hay campanas totalmente transparentes, u opacas. Además hay unas que son inflables, como una especie de flotador, y otras que son de tela rígida.

Collar isabelino tipo flotador

Cómo se monta la campana

El tipo de collar isabelino habitual, el de plástico, se monta siguiendo estos pasos:

  1. Montar las pasaderas por las que va metido el collar.
  2. Cerrar la campana con el tipo de cierre que tenga cada marca. Suelen tener dos o tres posiciones para dejarla más abierta o cerrada en función del grosor del cuello de nuestro animal.Una campana puede ser trabajosa de montar
  3. Pasarla por la cabeza del animal. Generalmente es más fácil ponérsela así, ya montada, que montarla sobre su cuello.
  4. Pasar un collar por los agujeros y apretarlo de manera que te quepan dos o tres dedos entre su piel y la campana. Es la manera de que no se la pueda quitar luego.

Como una imagen vale más que mil palabras, dejo estos videos sobre como montar la campana:

¿Cuánto tiempo tiene que llevar la campana mi animal?

Depende de la razón por la que tu veterinario te la haya recomendado. Será tu veterinario el que en el momento de recomendarte que le pongas el collar isabelino a tu animal, te diga cuántos días tiene que llevarlo. Eso sí, te aconsejo que sigas sus instrucciones y no le quites la campana antes de tiempo a tu perro o gato.

¿Le puedo quitar la campana a ratos? ¿Para comer? ¿Para dormir?

Mi recomendación suele ser que los propietarios no quiten la campana a su animal en ningún momento durante el tiempo en que se la prescribo. Los perros y los gatos pueden comer, dormir, y hacer vida normal con la campana. Es cierto que al principio se agobian un poco, pero con paciencia se acostumbran bien.

Si le quitas la campana pensando que lo vas a vigilar, y en un descuido se toca la herida, puede que tengas que hacer otra visita a tu veterinario. Por eso, te recomiendo que no se la quites durante todo el tratamiento.

Cómo saber si la campana es de la talla de mi animal

Para saber si la campana es de su talla puedes ponérsela. Si la puntita de la nariz sobrepasa el borde del plástico del collar isabelino, la campana es pequeña, y tu perro o gato puede llegar a tocarse.

Por tanto la campana tiene que ser más larga que la punta de la naricita de tu animal.