En otro post ya hablé sobre el miedo a los petardos en los perros: por qué sucede, y cómo evitarlo o tratarlo. Puedes leer el post aquí. El post de hoy se puede entender como complementario a esa entrada. En el escrito de hoy, voy a centrarme en un aspecto muy concreto: la medicación en el miedo a los petardos. Hay que puntualizar que nunca recomiendo ni recomendaré medicaciones en mis textos, y no suelo hablar de medicamentos concretos. Sin embargo, son tan habituales las consultas sobre esto cuando se acerca San Juan, que merece la pena describir en qué casos creo que hay que medicar y en cuales no, y las medicaciones más habituales que se utilizan. Siempre tiene que ser tu veterinario quien te recomiende algún medicamento para tu perro según las características individuales del caso. Nunca mediques por tu cuenta o por lo que lees en internet.

Escribiré sobre:

  • El miedo a los petardos en los perros
  • ¿Qué hacer si nuestro perro tiene miedo a los petardos y mañana es San Juan?
  • ¿Medicar o no medicar?
  • Tipos de medicaciones

Es frecuente que los petardos asusten a los perros

El miedo a los petardos en los perros

El miedo a los ruidos fuertes, como petardos, o disparos, es muy frecuente en los perros. La causa es una combinación de las siguientes:

  • Genética del animal con tendencia al miedo: La predisposición al miedo tiene un componente altamente heredable.
  • Falta de habituación a ese tipo de sonidos: No haber estado en contacto con ruidos fuertes durante la etapa de cachorro, y no haberlos podido relacionar con experiencias positivas.
  • Asociación del ruido fuerte con experiencias negativas: Por ejemplo, ser castigado por su conducta cuando suenan petardos, refuerza el miedo a dichos sonidos.

Si nuestro animal ya tiene miedo a los petardos, como escribí en el otro post, tenemos que hacer dos cosas:

  • A largo plazo: iniciar una terapia con un veterinario etólogo para desensibilizar a nuestro perro al ruido de los petardos y quitarle el miedo.
  • A corto plazo: preveer qué hacer si mañana, o la semana que viene, va a haber un episodio de petardos (San Juan, una victoria de un equipo de fútbol…) ya que la terapia etológica da resultados en cuestión de meses, no de días.

¿Qué hacer si nuestro perro tiene miedo a los petardos y mañana es San Juan?

Seguramente tu perro querrá esconderse, refugiarse en algún lugar en que se sienta seguro. Puede ser su cama, o debajo de tu cama, o dentro de una habitación oscura… Lo mejor es que dejes que se meta donde quiera. Así él podrá escoger el lugar donde se siente más a salvo, y estará más tranquilo

Nunca lo fuerces a estar en un lugar donde no quiere estar, o lo fuerces a estar contigo. Eso sí, si viene a tu lado a buscar consuelo, acaricialo y dile buenas palabras. Mantén la calma, ya que si te ve nervioso le contagiarás la inquietud.

Es importante que no lo encierres en ningún sitio donde él no esté acostumbrado a estar, o donde se pueda hacer daño intentando escapar. Son frecuentes los accidentes de perros que se han cortado intentando saltar por ejemplo una valla para escapar cuando tenían miedo.

¿Medicar o no medicar?

Esta es la pregunta que todo el mundo hace. Lo pasamos muy mal cuando vemos que nuestro perro tiene miedo, y nos sentimos mal si “no le damos nada”.

Sin embargo, en la mayoría de casos, no es necesario medicar.

No hay que olvidar que las medicaciones que se dan en estos casos son neurolépticos (tranquilizantes), y ansiolíticos. No están exeptos de riesgos y efectos secundarios.

En casi todos los casos, si dejas que tu perro se esconda, se refugie y mantienes la calma, el rato malo de los petardos pasará, y al dia siguiente todo habrá ido bien.

Solo recomendaría medicar en los casos en los que el perro realmente sufre y tiene riesgo serio de romper cosas o lesionarse intentando esconderse o escapar.

Tipos de medicaciones y otros productos

Acepromacina

Se trata de uno de los fármacos más habituales, prescritos por los veterinarios generalistas para calmar al animal durante los episodios de miedo a los petardos. Sin embargo, no es la medicación más recomendable. La acepromacina afecta la capacidad motora de tu perro (hace que no se pueda mover bien), pero no afecta apenas a la percepción sensorial. Traduciendo: no se puede mover mucho pero percibe igual el ruido como amenazante, por tanto pasa el mismo miedo pero no puede huir. Por tanto, empeora el bienestar del animal y no es aconsejable. Los veterinarios expertos del Gretca (Grupo de Especialidad de Etología Clínica de Avepa), publicaron unas recomendaciones muy claras al respecto (léelas en este link).

Acepromacina, en una de sus marcas comerciales

Acepromacina, en una de sus marcas comerciales

La acepromacina se encuentra en el mercado desde hace mucho tiempo en comprimidos bajo varios nombres: Calmivet, Calmosedan, Calmoneosan. Lo dicho, nada recomendable.

Benzodiacepinas

Entre las benzodiacepinas más utilizadas, están el alprazolam (Trankimazin, Pfizer), y el diazepam (Valium, Roche Pharma). Son fármacos relativamente seguros, que disminuyen la ansiedad afectando poco a otras capacidades. Siempre hay que darlas bajo prescripción veterinaria, ya que la dosis, y la idoneidad y seguridad para cada caso pueden variar

Feromonas

Existen comercializados productos sintéticos análogos a las feromonas de apaciguamiento canino, por ejemplo Adaptil (Ceva).

Análogo de feromonas de apaciguamiento canino, en una de sus presentaciones comerciales

Análogo de feromonas de apaciguamiento canino, en una de sus presentaciones comerciales

Se basan en imitar unas feromonas que secretan las madres, que se supone tienen efecto calmante sobre los cachorros.

Pese a que se comercializan alegando inmensas mejoras en cuanto al comportamiento (miedos, ansiedades…) lo cierto es que los estudios independientes y las revisiones sistemáticas no acaban de arrojar datos concluyentes sobre si funcionan o no. Se necesita más investigación y datos al respecto, pero por más que lo vendan como milagroso, con los datos actuales no se puede afirmar con rotundidad su eficacia.

Aquí os dejo el link a un interesantísimo post en inglés al respecto.

Otras sustancias diversas

Muchos "magos" hacen afirmaciones de tratamientos demostradamente falsos

Muchos “magos” hacen afirmaciones de tratamientos demostradamente falsos

En algunas ocasiones se recomiendan flores de Bach, homeopatía, u otros productos, para aliviar el miedo a los petardos de los perros. No solo no existe ninguna evidencia real y seria sobre su eficacia, sino que existen muchísimos estudios que demuestran que no sirven (es decir, que su efecto no es superior al del placebo). Por tanto, mi consejo es que no te gastes dinero en estos productos.

Gadgets

Recientemente he descubierto la existencia de una especie de camisetas, que se les pone a los perros y que se supone que tienen efecto calmante.

Estas camisetas, una vez colocadas y ajustadas, ejercen una presión suave pero sostenida sobre el cuerpo del animal.

Las empresas que venden estos productos afirman que la sensación de presión alrededor del cuerpo, tiene para el perro un efecto tranquilizante porque es como “un abrazo”. También alegan que en el caso de los niños con problemas relacionados con el autismo, los abrazos y el contacto físico parecen recomfortarlos.

Camiseta que produce presión que se supone que calma al animal

Camiseta que produce presión que se supone que calma al animal

Las páginas web de las empresas que venden estos productos están llenas de afirmaciones más o menos fantásticas sobre la efectividad de estos gadgets, pero he sido incapaz de encontrar ningún estudio real sobre ello. Asumir que a un perro le tranquilice ser abrazado como si fuera un primate, y asumir que un perro no nota la diferencia entre ser abrazado por un objeto inanimado o por un ser vivo, me parece mucho asumir, sin pruebas que lo corroboren.

Por tanto, yo no me gastaría dinero en este producto.

Aquí dejo un link a un interesante post de Skeptvet al respecto, y un link a un hilo de un foro sobre el mismo tema.

Conclusión

Los problemas de miedo a los petardos pueden ser incómodos para los perros y angustiosos para los propietarios. Si tu perro tiene este problema, busca asesoramiento por parte de un buen veterinario etólogo. Para pasar el mal rato a corto plazo, en la mayor parte de los casos bastará con dejar que tu perro se esconda donde quiera y lo reconfortes con caricias o palabras suaves si te lo demanda.

Para solucionar el problema a más largo plazo, ponte en manos de tu etólogo, e iniciad una terapia de modificación de conducta.

¡Feliz San Juan!